Miriam Moreno: “Era adolescente y alocada con el sol; ahora me lo tomo muy en serio”

 

La reportera más dicharachera de ED

foto miriam moreno barco

Fuerza, garra y vitalidad nos transmite Miriam Moreno en todos y cada uno de sus reportajes de España Directo. En cada programa se desplaza a un lugar distinto de nuestro país para contarnos historias de calle; y así conocemos sus gentes, costumbres y peculiaridades. Sólo necesita micro y cámara, porque las ganas y la naturalidad con la que lo hace vienen de serie. Y es que venir de familia andaluza también tiene sus ventajas chic@s. Nos cuenta que ser periodista, no fue por decisión:

“Yo lo llamo corazonada. Siempre tuve muy claro que lo mío era explicar; vivir para informar. No tengo un PLAN B y creo que jamás lo tuve”

No hay truco amigos, la constancia y dedicación en su trabajo y su innata curiosidad por la actualidad la han llevado a ser cómplice de muchos de vosotr@s. Como Rick a Louis en Casablanca le decimos: “Miriam, presentimos que este es el comienzo de una gran amistad”.

Aquí la tenéis, en “Harmony of the Seas”, en uno de sus últimos reportajes. Disfrutando como una niña del crucero más grande del mundo.  Nosotros también somos como niños, y nos mata la curiosidad: ¿cómo será un día de sol y relax de la reportera más dicharachera de ED? ¡Se lo preguntamos! ¡Seguro que no se deja ni un detalle en el tintero!

Bienvenida Miriam. Cierra los ojos, cuenta hasta tres e imagina: tu día perfecto de playa.

¿A qué lugar del mundo irías?

Sin duda, a alguno que no haya visitado todavía. Le tengo ganas a Bali.

¿Playa virgen o turística?

Virgen, pero no desierta.

¿Sola o acompañada? 

Acompañada, o de lo contrario podría acabar hablando sola…

Sólo puedes llevar tres objetos personales para disfrutar del día, ¿cuáles serían? 

Smartphone, peine y bikini de repuesto (además de lo ESTRICTAMENTE necesario: toalla, sombrilla, crema protectora para la cara, protector para el cuerpo, otro para el pelo, dinero, agua, fruta, gafas de sol, revista, libro… Y seguro que se me olvida algo).

¿SÍ o NO al nudismo? 

Sí. Aunque no lo practique, me parece estupendo que haya playas donde esté permitida esta práctica.

¿Bikini o bañador?

Bikini.

¿SÍ o NO al acceso de perros?

Sí, y sí también a dueños cívicos.

¿Primera línea de playa o al azar?

Primera primerísima. Tanto que en alguna ocasión ha estado a punto de llevarme una ola (a mí y a todos los imprescindibles de la pregunta 4).

¿Sombrilla o sombrero? 

Ambos.

¿Toalla o esterilla? 

Toalla, por pura costumbre.

Es hora de despegar el culo de la toalla ¿Paseo por la orilla o deporte?   

Deporte: natación. Puede que sea el único que se me da medio bien.

Al agua pato, ¿con valentía o recelo?  

Valentía. Al primer rayo de sol, primer chapuzón.

¿Te dejas llevar por las olas o marcas record hasta la boya? 

Pasar el límite de la boya siempre es una tentación, pero hay que pensar en la vuelta…

Dan aviso de medusas, ¿qué haces?

¿Medu…? Ya estoy en casa, duchadita y buscando en Google todos los tipos de medusas que habitan mares y océanos, y, por supuesto, el efecto de sus picaduras.

El cuerpo te pide un tentempié ¿Nevera o chiringuito?  

Chiringuito. Mis salidas a la playa suelen ser bastante improvisadas, así que pocas veces me da por preparar algo. La nevera azul de asas blancas no se hizo para mí.

Una fruta

Sandía.

Una bebida

Agua.

Una tapita

Carne en salsa. Porque también se puede servir en tapita, ¿no?

¿Sol de mañana o tarde?

De mañana.

¿Has usado protección solar? ¿Por qué?

Desde que eché un poco de cabeza –no hace tanto-. Durante mi adolescencia hacía muchas locuras con el sol; mi madre siempre me decía eso de que “la piel tiene memoria” y realmente me di cuenta de ello hace unos cuantos veranos, cuando tras varios días seguidos de playa sufrí una reacción alérgica. Ahora, me lo tomo muy en serio.

¿Crema o aerosol?

Aerosol.

¿Eres precavida y proteges también tus pies del calor o te veremos dando saltitos por la arena?

Los pies: ¡Esos grandes olvidados! Sólo me acuerdo de mis talones cuando tienen que lucir en unas sandalias y, para entonces, suele ser demasiado tarde.

Ya ha acabado tu día perfecto bajo el sol. Antes de que suba la marea, escribe en la arena un buen consejo playero. 

“Que tu piel te traiga solo buenos recuerdos de los veranos pasados, ¡Cuídala!”

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